Domingo 11 de octubre
… Gozaos conmigo, porque he encontrado mi oveja que se había perdido. Lucas 15:6
| La escritura de hoy: Lucas 15:3-7 | Tom Felten escribe: |
«Lo he estado buscando toda mi vida». Con lágrimas en los ojos, Bill Cordes pronunció estas palabras tras reencontrarse con su hermano menor, Robert. Hacía ochenta años que no se veían, después de separarse cuando Robert tenía cuatro meses, debido a una problemática situación familiar. La nieta de Bill lo ayudó a encontrar por fin a su hermano, en quien nunca había dejado de pensar ni de buscar.
En Lucas 15, Jesús contó tres parábolas de personas que se negaron a dejar de buscar algo o a alguien valioso. En la de la oveja perdida, dijo a los fariseos que lo desafiaban que, si un pastor perdiera una oveja de las cien que tiene, ¿«no deja las noventa y nueve en el desierto, y va tras la que se perdió, hasta encontrarla»? (v. 4). Los fariseos —los «noventa y nueve»— creían que estaban bien con Dios, pero no era así. Y Cristo les dijo que hay «más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente» que por aquellos que creen que no necesitan hacerlo (v. 7).
Nuestro gran Pastor nunca deja de buscarnos. Cuando nos arrepentimos y recibimos la salvación en Cristo, hay gran alegría en el cielo —en el corazón de Dios— porque lo que «se había perdido […] es hallado» (v. 32). ¡Y qué alegría experimentamos al ser encontrados por el que nos buscó!
Reflexiona y ora
¿Por qué debes arrepentirte de tus pecados? ¿Cómo te anima saber que Jesús busca a los perdidos?
Jesús, porque tú me buscaste, puedo arrepentirme de mis pecados y recibir tu salvación.
Lunes 12 de octubre
Cuídate de no olvidarte del Señor tu Dios, para cumplir sus mandamientos… Deuteronomio 8:11
| La escritura de hoy: Deuteronomio 8:10-18 | Mike Wittmer escribe: |
Dan Wallace enseña griego y viaja por el mundo catalogando manuscritos antiguos. En el apogeo de su carrera, contrajo encefalitis, una enfermedad que provoca la inflamación del cerebro. Sobrevivió, aunque perdió la mayor parte de su memoria, incluido el conocimiento de lenguas extranjeras. Sin embargo, persistió y volvió a aprender griego, ¡utilizando el libro de texto que él mismo había publicado!
Es extraño aprender griego de uno mismo, pero no es raro volver a aprender las mismas verdades. Por eso, Dios nos dio Deuteronomio. Su nombre significa «segunda ley», un título apropiado para un libro que repasa las leyes y mandamientos dados por Dios en el Antiguo Testamento. Deuteronomio vuelve a dar los Diez Mandamientos (capítulo 5) y exhorta repetidamente al pueblo de Dios a recordar cómo los liberó de Egipto, los condujo por el desierto y los llevó a la tierra prometida. El pueblo necesitaba recordar su historia de salvación, no fuera a ser que su éxito lo hiciera sentirse orgulloso y «[se olvidara] del Señor [su] Dios, que [lo] sacó de tierra de Egipto, de casa de servidumbre» (8:14).
¿De qué desierto te ha sacado Dios? ¿Cómo te ha provisto lo que necesitas? Cuando nos detenemos a pensar, tenemos sobrados motivos para darle gracias y alabarlo una y otra vez.
Reflexiona y ora
¿Por qué es importante repasar los relatos y las instrucciones de la Biblia? ¿Qué otras prácticas te ayudan a celebrar tu salvación?
Jesús, ayúdame a recordar tu historia.
Martes 13 de octubre
[Jesús] salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba. Marcos 1:35
| La escritura de hoy: Marcos 1:29-39 | Jennifer Benson Schuldt escribe: |
Las auroras boreales son famosas por sus resplandecientes luces verdes y violetas, ¿pero sabías que también emiten ondas electromagnéticas de baja frecuencia? Unos dispositivos especiales pueden convertir esas señales de radio naturales en silbidos y crujidos audibles. Sin embargo, para grabar esas vibraciones, hay que alejarse al menos seis kilómetros de fuentes humanas de sonido o electricidad que podrían interferir con los receptores de radio.
A veces, también es necesario salir del ruido de nuestras vidas para escuchar la voz de Dios. El Evangelio de Marcos describe a Jesús levantándose antes del amanecer y buscando un lugar «desierto» para orar (1:35). Había trasnochado la noche anterior, sanando y liberando a personas de demonios (vv. 21-32). Pero, aunque Jesús las sirvió de buena gana, es probable que la experiencia fuera también agotadora.
Por eso, a la mañana siguiente, Jesús se tomó un tiempo para estar tranquilo ante Dios, a pesar de que la gente lo buscaba (v. 37). Su ejemplo nos muestra el valor que le asignaba al tiempo a solas en oración.
Hoy tómate un descanso y escucha la voz de Dios en la quietud (Salmo 46:10). Deja que Él reordene tus prioridades y refresque tu alma para que puedas disfrutar de la paz que te ofrece.
Reflexiona y ora
¿Cómo podemos tomarnos tiempo para estar quietos delante de Dios? ¿Por qué podrías dudar de pasar tiempo en silencio con Él?
Dios, muéstrame cómo darte más de mí mismo mientras te presto atención.
Miércoles 14 de octubre
¿No podré yo hacer de vosotros como este alfarero, oh casa de Israel? dice el Señor… Jeremías 18:6
| La escritura de hoy: Jeremías 18:1-10 | Kirsten Holmberg escribe: |
Cuando Alicia conoció a Nico, se sentía perdida y carente de propósito. Nico había experimentado algo similar, pero se había vuelto a conectar con su fe en el proceso. Le contó a Alicia que consideraba a Dios un alfarero amoroso que había remodelado su vida y le había dado esperanza. Ambos acabaron casándose y dedicándose a la alfarería como pasatiempo. Ahora ofrecen clases de cerámica y animan a los asistentes diciéndoles que «son especiales y han sido creados con un propósito».
Dios se comparó con un alfarero cuando instruyó al profeta Jeremías a que observara cómo ese artesano transformaba vasijas estropeadas en vasijas nuevas «según le [parecía] mejor» (Jeremías 18:4). Dios le reveló al profeta su capacidad para moldear y remodelar a los israelitas. Le dio a Jeremías un mensaje de arrepentimiento y esperanza de que Él podía hacer con Israel como hace el alfarero (v. 6).
El mensaje de Jeremías fue proclamado a la nación de Israel, pero el principio se aplica también a nuestras vidas. Cuando nos encontramos alejados de la verdad de Dios en nuestros pensamientos y acciones, podemos acudir al Alfarero en busca de ayuda. Al admitir nuestros errores y pedirle guía y sabiduría para cambiar nuestros caminos, podemos confiar en que nos remodelará con sus manos amorosas.
Reflexiona y ora
¿Cuándo ha remodelado Dios tu vida? ¿Cómo eres diferente hoy gracias a su ayuda?
Padre, moldéame para ser como tú quieres.
Jueves 15 de octubre
Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer… Romanos 15:13
| La escritura de hoy: Romanos 15:5-13 | Marvin Williams escribe: |
Durante años, esperanza ha sido uno de los términos más buscados en Internet. Supera las búsquedas sobre crisis políticas e incluso sobre ganar dinero en línea. Los últimos años no han fomentado el optimismo, sino que han parecido una crisis continua en cámara lenta: los temores medioambientales, la inestabilidad económica y la ansiedad digital dominan los titulares y los corazones. Sin embargo, millones de personas teclean esperanza en sus navegadores, buscando un salvavidas a algo más allá del caos.
Pablo comprendió que Dios es el Alguien más allá del caos. Cuando escribió sobre «el Dios de esperanza» (Romanos 15:13), quería que los creyentes romanos comprendieran que Dios era tanto la fuente como el objeto de su esperanza. Pablo nos recuerda que la verdadera esperanza no es un mero deseo u optimismo pasajero; está anclada en el carácter y la fidelidad de Dios. Y Él nos infunde confianza a través de sus promesas. Además, es el que provee «paciencia» y «consolación» (v. 5) mediante el poder de su Espíritu. Esta esperanza perdura, llenándonos de gozo y paz al reconocer que Dios nos ha aceptado en Cristo (v. 7).
Si buscas esperanza, dirige tu corazón a Dios. Al confiar en sus promesas y abrazar su fidelidad, puedes tener la esperanza eterna que se encuentra solo en Él.
Reflexiona y ora
¿Qué mantiene viva tu esperanza en Dios cuando te enfrentas a la adversidad? ¿Qué puedes hacer para seguir confiando en Él?
Señor, lléname de tu esperanza y gozo.
Viernes 16 de octubre
… estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros. 1 Pedro 3:15
| La escritura de hoy: 1 Pedro 3:13-17 | Dave Branon escribe: |
El otoño estaba por terminar, y mi esposa y yo íbamos a hacer un viaje en auto. El día antes de salir, empezó a nevar y me di cuenta de que no había llevado el coche para que le pusieran neumáticos de nieve. La nieve y el deterioro de las condiciones provocaron una larga fila en la tienda de neumáticos, algo que podría haber evitado con una mejor planificación.
Gran parte de la vida consiste en prepararse, ¿no? Es vital que pensemos con antelación, nos preparemos para lo que pueda ocurrir y nos aseguremos de haber planificado bien.
Esto también es importante en nuestra vida espiritual. En Mateo 24, Jesús señaló la necesidad de estar preparados para su regreso. Dijo a sus oyentes que debían estar preparados porque vendría de nuevo (v. 44). Y Pedro escribió más tarde que los creyentes deben prepararse intelectual y espiritualmente «para presentar defensa» de la «razón de la esperanza» que tienen (1 Pedro 3:15).
En la vida, hay que estar preparado. En primer lugar, debemos asegurarnos de que estemos preparados para el regreso de Jesús, poniendo nuestra fe en Él. Después, nuestra tarea consiste en prepararnos continuamente para servirle, aunque eso signifique «sufrir por hacer el bien» (v. 17 nvi). Con su ayuda, preparémonos.
Reflexiona y ora
¿Cómo estás seguro de que estás preparado para encontrarte con Jesús cuando vuelva o cuando mueras? ¿Qué puedes hacer para prepararte mejor para servir y honrar a Dios?
Jesús, ayúdame a usar mi tiempo sabiamente, preparándome para lo que quieres que haga.
Sábado 17 de octubre
Y el Señor le dijo: ¿Haces tú bien en enojarte tanto? Jonás 4:4
| La escritura de hoy: Jonás 3:10–4:2, 4, 6-11 | Karen Huang escribe: |
Sandra no me caía bien. Solía ser grosera conmigo, así que la evitaba. Entonces, cuando se enteró de una reunión evangelística en mi iglesia y me preguntó si podía ir, susurré indiferente: «Voy a ver».
Pasaron los días y el tema parecía olvidado. Pero Dios no lo había olvidado. Un día, mientras oraba, una pregunta invadió mis pensamientos: Piensa en tu respuesta a Sandra. ¿Es correcta?
¡Ay! La pregunta me recordó lo que Dios preguntó al profeta Jonás después de que el pueblo de Nínive se arrepintiera: «¿Haces tú bien en enojarte tanto?» (Jonás 4:4). Jonás había advertido a los ninivitas del juicio de Dios por su pecado (3:1-4). Extrañamente, cuando se arrepintieron y Dios «cambió de parecer y no llevó a cabo la destrucción que había anunciado» (v. 10 nvi), Jonás «se apesadumbró en extremo, y se enojó» (4:1). Creía que los enemigos de Israel se habían librado fácilmente (vv. 1-3) y merecían castigo.
Pero Dios corrigió a Jonás, señalando su falta de compasión por los ninivitas, quienes no tenían comprensión espiritual (vv. 5-11). Dios, «clemente y piadoso, tardo en [enojarse], y de grande misericordia» (v. 2), se preocupa por el bienestar de todas las personas. Extendamos la compasión de Dios a los demás, ayudándolos a conocerlo y a amarlo.
Reflexiona y ora
¿Por qué puede ser difícil mostrar compasión hacia algunas personas que conoces? ¿Cómo puede ayudarte Dios a extendérsela?
Padre, ayúdame a ver a los demás como tú los ves y a mostrarles tu compasión.
Domingo 18 de octubre
… os haré pescadores de hombres. Mateo 4:19
| La escritura de hoy: Mateo 4:18-22 | John Blase escribe: |
Era uno de esos videos que te hacen detenerte y volver a mirar: pescadores yemeníes rescatando frenéticamente cientos de ovejas del Mar Rojo. Un barco que transportaba miles de ovejas había encallado frente a la costa de Ras Al-Ara, Yemen. Se dirigía a Yibuti cuando zozobró, haciendo que se ahogaran más de ciento sesenta ovejas. Pero muchas se salvaron gracias a los esfuerzos de un grupo de pescadores que se encontraron, bueno… pescando ovejas.
Las palabras de Isaías me vinieron a la mente cuando vi esa imagen por primera vez: «Todos nosotros nos descarriamos como ovejas» (53:6). En ese mismo momento, afloró a mi memoria la invitación de Jesús a sus primeros discípulos mientras caminaba junto al mar de Galilea: «Y [Jesús] les dijo: Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres» (Mateo 4:19).
A los que nos proponemos ser discípulos de Jesús hoy, se nos hace esa misma invitación. Jesús nos llama a pescar personas. ¿Por qué? Las personas —y eso nos abarca a todos nosotros— somos como ovejas que se han desviado de los caminos, la voluntad y las palabras de Dios. Necesitamos ser rescatados. Sus discípulos pueden ser los que les presenten al Salvador a otros. A su hermosa manera, Jesús nos hace a nosotros —sus ovejas— pescadores de otras ovejas.
Reflexiona y ora
¿Quién de tu entorno es como una oveja que se ahoga? ¿Qué papel puedes desempeñar en su rescate?
Querido Dios, hazme pescador de ovejas.